¿Qué onda con las reservas y los pseudo-santuarios?

Hay muchos lugares que se llaman a sí mismos santuarios o reservas, pero no todos son legítimos.

La Federación Global de Santuarios de Animales (GFAS) define un santuario como una instalación que rescata y proporciona refugio y cuidado a lxs que han sido abusadxs, heridxs, abandonadxs o que están necesitadxs de alguna otra manera.

En un santuario no puede haber comercio, ninguna investigación invasiva o intrusiva, ninguna visita pública sin compañía de lxs encargados, ni contacto con salvajes, y no puede haber animales para exhibición ni educación.

Osos habitantes en “The Wild Animal Sanctuary” en Keenesburg, Colorado.

Los verdaderos santuarios brindan cuidado de por vida a los que necesitan un hogar para siempre. Desafortunadamente, los “pseudo-santuarios” creen lo contrario.

Los intereses reales de estos sitios no son la preservación, protección o apoyo a lxs animales, sino los beneficios potenciales al usar como un atractivo turístico o directamente como entretenimiento. Esto es mucho más evidente al observar que las instalaciones están diseñadas en función del espectador, sin priorizar a lxs y sus necesidades. Son fácilmente observables las malas condiciones en las que se encuentran lxs y su falta de planes para la correcta liberación de las especies a sus respectivos hábitats.

Visitante en “Lone Pine Koala Sanctuary” en Australia. Foto de KellyEllaMaz.

Existen reservas y santuarios que realmente están enfocados en apoyar a lxs otorgando un espacio seguro de manera temporal o permanente, para que lxs animales se desarrollen adecuadamente, esto dependiendo de la situación actual, pues muchxs animales pueden tener una reinserción a su hábitat natural, pero algunos otrxs, por cuestiones como la destrucción total de sus hábitats o por la consideración especista que les tiene como recursos para industrias como la ganadera, la del espectáculo, la peletera, o la cacería, no pueden tener una reintegración por el momento.

Por esto, es importante saber diferenciar qué espacios están realmente destinados a apoyar a lxs animales, esto lo podemos hacer investigando un poco del lugar:

• Si la prioridad no es el sano desarrollo de lxs y la preocupación por sus intereses, entonces este espacio no se creó con la finalidad de ayudarles.

• Si el lugar tiene como función principal la visita del público en general significa que éste deja de ser un espacio para que lxs se puedan desarrollar, por ser un sitio para el entretenimiento humanx.

• Si encontramos especies que sólo representan un atractivo visual para que estos lugares tengan más visitas, estos espacios no están ayudando a lxs animales, sólo les aprisionan.

Informes de varias fuentes han suscitado serias preocupaciones sobre cuánto “Black Jaguar White Tiger Foundation” es un santuario y cuánto es en realidad un zoológico explotador.

• Si la procedencia de los animales es por medio de su compra o intercambio, están generando y promoviendo un mercado que solo ve a lxs animalxs como inversión además de que refuerza la idea especista de que lxs animales son un producto.

• Si existen espectáculos o demostraciones con animales es más que evidente que se generan ganancias a costa de los animales, lo cual es explotación.

• Si no tienen planes de reintegración de las especies que pueden volver a sus hábitats, es claro que no tienen interés en que lxs animales salgan de estos espacios.

¿Qué implica para los animales vivir en una pseudo-reserva o pseudo-santuario?

1. Uso comercial de animales: Lxs grandes carnívorxs son utilizados para que una organización gane mucho dinero, pero a un gran costo para ellxs. Las organizaciones que compran, venden, subastan, arriendan o comercian con animales como una mercancía, a menudo tienen el lucro como motivo, no el bien del animal. La compra de animales, incluso para “rescatarlos” de situaciones adversas, apoya el comercio de animales, un comercio que está en la raíz misma de la necesidad de santuarios de animales.

2. Crianza: Los verdaderos santuarios son difíciles de encontrar y muchas veces tienen un espacio limitado debido a restricciones financieras, de personal o de espacio, puesto que no lucran con lxs animales para obtener ingresos. Por esto, reproducir forzadamente animales o alentarles a reproducirse significa quitar el espacio para otrxs animales que necesitan ser rescatadxs y vivir ahí.

  • El caso de los tigres blancos: Por ejemplo, estos animales no son una raza o subespecie de tigre, son tigres de Bengala o Amur que poseen una mutación de color causada por un gen recesivo. Debido a que lxs animales con esta mutación de color son raros, lxs tigres blancos son consanguíneos para seguir explotando y obteniendo más. Esta endogamia ha resultado en una serie de defectos genéticos que incluyen paladar hendido, deformidades espinales y deterioro mental. La endogamia continua de estxs animales no tiene ningún propósito de conservación.

3. Contacto público: Los grandes carnívoros son animales salvajes y peligrosos. Permitir el contacto del público o del personal con grandes felinos y otrxs grandes carnívoros hace tres cosas: 1) Pone en riesgo al individuo humanx cerca del animal salvaje, 2) promueve el mensaje de que estxs animales no son peligrosos, alimentando la demanda para el comercio de estxs animales, y 3) pone en riesgo la salud del animal, ya que muchas veces son drogadxs o entrenadxs con métodos abusivos para permitir este tipo de contacto. ¿Y qué pasa con los bebés? Se roban de sus para manipularlos para fotografías, lo que resulta en estrés, agotamiento y deshidratación para ellxs. Cuando se vuelven demasiado grandes para ser rentables para este propósito, se almacenan, se venden como “mascotas, se utilizan para otras exhibiciones de explotación o incluso se matan. Las instalaciones que permiten la interacción pública con animales bebés deben forzar la reproducción sexual constantemente a lxs animales para “crear” más bebés para el manejo público. La crianza, fuera del entorno natural, supone en todo momento una violación sexual.

4. Acreditación: La acreditación o verificación de organizaciones respetadas como GFAS o ASA (Asociación Americana de Santuario) indica que la instalación cumple con ciertos estándares en el cuidado y manejo de animales. También significa que el santuario es evaluado periódicamente por un tercero que ha hecho el trabajo de asegurarse que el santuario está haciendo las cosas bien. Sin embargo, simplemente ver el término “acreditado” no es prueba suficiente de un verdadero santuario porque algunos organismos acreditadores son ilegítimos. La Asociación Zoológica de América (ZAA), por ejemplo, promueve el comercio y la crianza de vida silvestre en cautiverio privado, lo cual significa prácticas especistas contrarias a la ética.

Draco y Leia en el “Wild Spirit Wolf Sanctuary” se encuentra en Candy Kitchen, Nuevo México. Fotografía de Wild Spirit Wolf Sanctuary / Crystal Castellanos.

Un buen santuario educará al público sobre el comercio de animales salvajes y por qué éste debe ser abolido, así como por qué se necesitan santuarios. Los carteles, charlas y recorridos educativos deben incluir información sobre por qué lxs animales terminan en santuarios y qué se puede hacer para evitar que más animales terminen allí.

Si eres testigx de maltrato o abuso en un pseudo-santuario o pseudo-reserva, captura la evidencia con fotografías y videos. Denuncia con autoridades ambientales y comparte en sitios web de reseñas como TripAdvisor y en las redes sociales. No importa cuán grandes o pequeñxs sean lxs animales, rechaza su explotación para el entretenimiento humano.

Aquellxs que operan verdaderos santuarios entienden que todas las vidas tienen valor y que cada unx de nosotrxs tiene la obligación de intentar corregir los errores que algunxs humanxs han cometido contra el resto de lxs animales.

Referencias:

  • Pseudo-Sanctuaries, Wildlife Rescue & Rehabilitation

https://wildlife-rescue.org/services/advocacy/pseudo-sanctuaries/

  • How to tell a real sanctuary from a pseudo-sanctuary, IFAW

https://www.ifaw.org/journal/how-to-tell-a-real-sanctuary-from-a-pseudo-sanctuary

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