La vida secreta de lxs murciélagxs.

Conoce sobre lxs mamíferxs menos comprendidxs de la Tierra.

Son lxs segundxs mamíferxs más diversxs después de lxs roedores, con más de 10,400 tipos de especies. En México habitan aproximadamente 138 que se dividen en:

  • Insectívorxs: son entre el tres y cuatro por ciento, su alimentación consiste en polillxs, mariposxs, mosquitxs y escarabajxs. Al recibir las ondas ultrasónicas de los micromovimientos de sus presas, lxs murciélagxs pueden capturarlxs fácilmente.
  • Frugívorxs: del 13 al 14 por ciento, suelen ser lxs más grandes. Su dieta es a base de frutas, por lo que son quienes reforestan gran parte de su hábitat al dejar caer semillas y pulpa sobre el suelo.
  • Nectarívorxs: Son 140 especies las que se alimentan del néctar de las plantas y polinizan su hábitat. Aproximadamente 500 especies de plantas dependen de ellxs, tanto así que han ido evolucionando para atraer sólo a lxs murciélagxs.
  • Carnívorxs: son un 10 por ciento, ingieren pequeñxs vertebradxs y, a veces, peces. Han aprendido a pescar y cazar ecolocalizando a su presa.

Existen también en otras partes del planeta, en Tailandia, por ejemplo, habitan tanto lxs murciélagxs más grandes como lxs más pequeñxs del mundo: lxs zorrxs voladores, quienes tienen una envergadura alar de dos metros; y lxs murciélagxs abejorrxs, que miden unos 13 centímetros con sus alas extendidas.

Cuando lxs murciélagxs nacen quedan colgadxs de su madre por la placenta para evitar que caigan y mueran, en estos días memorizan el olor y voz de su madre y pasan a vivir en guarderías comunitarias donde puede haber hasta 500 cachorrxs. Las madres producen enormes cantidades de leche debido a que lxs bebés tienen que crecer rápidamente y ser resistentes. En promedio aprenden a volar en 19 días, aunque les resulta complicado ya que están dentro de cuevas oscuras con otrxs cachorrxs.

Al crecer, se van a vivir a otras cuevas donde viven con otrxs jóvenes de ambos sexos, pero no tan retiradas de sus guarderías porque tienen apego por áreas conocidas. Las hembras sólo se reproducen cuando tienen un área asegurada de comida, lo que, en pérdida de hábitos, afecta a su preservación. La mayoría de las especies son monógamxs y la pareja cuida en conjunto a lxs cachorrxs.

Así como lxs humanxs, lxs murciélagxs viven en comunidades enormes, en algunas colonias puede haber entre un millón o medio millón de individuxs y es durante la hibernación en cuevas cuando permanecen más unidos. Tienen sistemas sociales parecidos al de lxs ballenxs, delfines y primates, y poseen un proceso de comunicación más amplio que el de las personas, pues tienen la habilidad de escuchar frecuencias bajas y altas.

Su longevidad es alta a comparación de su tamaño, algunxs han vivido hasta 40 años, sin embargo, muchxs ya no alcanzan esa edad porque, al perder su hábitat, deben recorrer distancias muy largas para buscar alimento, lo que lxs expone a muchos peligros.

Por desgracia, el especismo, la ignorancia y su mala reputación están acabando con su población. Se les teme y se les acusa falsamente de transmitir la rabia, pero al matarlxs no sólo es un acto de crueldad en sí misma, sino que se está matando también al ecosistema y la economía de nuestras sociedades humanas. Por ejemplo, sin su trabajo de polinización, el agave no existiría, ¿qué pasaría de la gran industria del tequila y el mezcal si lxs murciélagxs desaparecieran?, mismo escenario con el chicle y el cacao.

Lxs murciélagxs tienen un papel extremadamente necesario para el mundo, son polinizadores, dispersores de semillas, controlan el número de insectxs y hacen que la tierra siga viva y fértil. Sin ellxs, nosotrxs no podríamos vivir. Pero, no es por esto que deben ser respetadxs y tratadxs con dignidad, sino porque son seres vivxs, individuxs con emociones y con la habilidad de sentir dolor y placer.

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