Comunicación congruente.

Dentro de los conflictos en la comunicación entre y humanxs está el que no solemos darnos cuenta de qué es lo que decimos y cómo lo acompañamos de movimientos que son incongruentes con lo que pedimos y finalmente nos molestamos por tomar como reto la no obtención de lo que solicitamos.

La principal garantía para obtener resultados efectivos en la comunicación, será la relación bien manejada, entre humanx y perrx, así como la manera en que nos demos a entender claramente.

Primeramente, comencemos por hacer una lista de palabras, las cuales aplicaremos, en alianza con la comunicación corporal; lo cual debe darse en medio de un adecuado, acompañado de un estado emocional estable (principalmente nuestro y por ende de nuestrx amigx can). Sin esta conjunción de factores conscientes, es muy probable que se pierda el mensaje.

Por ejemplo, si no estamos de buen humor o nuestrx compañerx can está cansadx o con exceso de energía y gritamos sin comunicarnos consecuentemente con el cuerpo, y además lo hacemos en un lugar desconocido y/o con diversos distractores, sólo podemos esperar fracasar.

Debemos ser coherentes y congruentes. No pensar en ordenar sino en mostrar con mensajes claros.

Por ejemplo, supongamos que quisiéramos enseñar la diferencia entre entrar y salir, entonces hay que intentarlo con correa para evitar escapes. También hay que hacerlo despacio mostrando con el movimiento de la mano el paso o el alto total usando una palabra para cada y repetirlo varias veces en diferentes momentos estimulando con tonos y caricias que motiven a la repetición del ejercicio, hasta la conclusión.

No es tan simple y a la vez sí, pero sólo si nos concentramos y trabajamos en lograr una relación justa y objetiva.

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