Independientemente de la religión, la época navideña está destinada a ser una temporada de paz y buena voluntad, pero para muchxs animales es una época de sufrimiento y explotación extrema en nombre del placer estacional.
Desafortunadamente, la historia de las cenas navideñas en las que se ha infringido violencia hacia lxs animales no humanxs puede rastrearse a centenares de años atrás. Por ejemplo: en Gran Bretaña en 1526, para la cena de Navidad la gente solía quitarles la libertad y la vida para comer gansos u ocas, cabezas de jabalíes e incluso pavxs reales. En la actualidad, en Francia, se consumen ostras, caracoles y foie gras (paté de hígado graso de ganso u oca), mientras que en otros países, la gente llega a comer camarones, patxs, cerdxs, lechones (cochinitxs bebés alimentadxs solo con la leche de sus madres y asesinadxs entre las dos y las seis semanas de edad), carpas, salmones, perdices, renxs o corderxs, por mencionar algunas de las especies animales más abusada en esta temporada.
En México, los platillos típicos de esta época incluyen: tamales, que llevan grasa de cerdxs y restos del cuerpo de algún animal como cerdxs o gallinas; el atole, que es una bebida preparada usualmente con leche de vacas; el pozole, un caldo que también tiene como ingrediente partes del cuerpo de algún animal; la birria, preparada con cabras o corderxs y el menudo, también conocido como pancita, que es una sopa hecha con estómago de vaca o toro.
Y por supuesto, lxs animales que más se consumen en esta fecha en nuestro país son lxs pavxs y bacalaos. Algunas personas creen que es posible que la forma de preparar el cadáver de lxs pavxs sea de origen mexica, puesto que estxs animales son originarixs de la región, donde se les conoce como guajolotes. Posteriormente serían llevadxs a Europa por lxs invasores españoles. Sin embargo, también es bien sabido que la mayoría de las prácticas de alimentación especista en nuestro país y en el mundo son reflejo del colonialismo europeo y estadounidense, que han forzado y popularizado el consumismo a través de la cultura y las aspiraciones de clase, como puede ser observable en prácticamente cualquier película navideña de origen gringo en la que se observa el cadáver de las aves en el centro de la mesa como una práctica no solo especista sino patriarcal.
La popularidad de lxs bacalaos en América Latina es producto de la colonización portuguesa y española. Se consumen desde la época virreinal cuando los cadáveres de estxs animales se traían salados desde Europa para evitar que se dañaran tras su larga ruta por mar, de hasta tres meses.
Devoradxs, millones de animales de diversas especies serán asesinadxs para satisfacer la demanda consumista. Todxs sufrirán vidas y muertes violentas y dolorosas.
Celebra sin violencia.
Vive vegan.
Que el amor y la paz se reflejen en tu plato.
Referencias


